jueves, 25 de julio de 2013

UN PROPOSITO EN LA VIDA



-Mi propósito no es la felicidad – Dijo un hombre de mediana edad que sostenía una copa de balón con un coñac caliente.

-no creo en nada que no pueda ver, tocar o entender,  ni siquiera pienso que me gustase ir despues de morir al cielo, seguramente allí no habría todo lo que yo necesito para ser feliz.-  continuó diciendo.

Mientras decía esto tres amigos le escuchaban, dos de ellos lo eran  desde hace mucho tiempo, al tercero lo conocía desde solo hace dos meses, este último era calvo con la cabeza muy redonda y sobresalía increíblemente su nariz afilada, y fue quien le preguntó que entonces cual era su propósito en la vida.

Levantando la copa de coñac el hombre dijo:
-la vida es emocionante, cada día pueden suceder eventos diferentes, para cada momento un propósito, pero la eternidad que ofrece, un vacio indeterminado. Querido amigo, tú crees porque necesitas creer, yo simplemente no tengo esa necesidad, las mías son mas mundanas.

El amigo de la enorme nariz se quedo pensando, y le pregunto qué entonces como explicaba las cosas que son realmente inexplicables de la vida.

-ciertamente hay muchas cosas que desconozco, y simplemente asumo mi ignorancia al respecto, no me  veo obligado a inventarme una respuesta, prefiero ser humilde y que mi conocimiento de las cosas se vea mermado.

- y entonces, sigo sin saber cuál es su propósito en la vida- nuevamente preguntó.

-Podría ser el amor, podría ser la riqueza, la satisfacción personal, la familia, un hijo, podría ser cualquiera de los propósitos terrenales de esta vida, o podría ser simplemente terminar esta copa de coñac.

-¿pero no es ninguno de ellos?-interrogo de nuevo

-Ciertamente no, porque no tengo ningún propósito a largo plazo, ninguno sobre todos los demás, por eso mi propósito no es la felicidad, es la satisfacción.

-En conclusión, no es feliz, ¿pero lo seria por amor?- nuevamente comento el hombre de la nariz aguileña.

Dejando la copa en una mesa le miro fijamente y solo le dijo:
- así es, ni soy feliz ni puedo serlo, mi vida se basa en superarla de la manera más satisfactoria y placentera posible. En cuanto al amor, tampoco se bien si existe del todo, y cuando en ocasiones me he acercado a él nunca me ha dado lo que yo hubiera deseado-.

En algún lugar del mundo alguien sigue levantando copas de coñac y expresando su soledad, alguien sueña con lo que no posee, y cree simplemente que las oportunidades en la vida solo son fruto de un azar sustentado por nuestras decisiones y por los buenos sentimientos de quien tengamos cerca.

2 comentarios:

Brisa dijo...

Mientras sigan habiendo personas y lugares en el mundo como el que describes, habrá hombres que no estén solos aunque aun no lo sepan, porqué tener a alguien a quién expresar tu soledad, es un paso hacía adelante en el camino de sentirte acompañado.

Habrá alguien capaz de crear algo nuevo si se anima a seguir el camino de sus deseos.

Y habrá alguien, capaz de creer que puede crear en una noche loca de azar, con solo tomar una decisión.

A eso se le llama ¿Esperanza? ;)

Un abrazo.

Jose Francisco Delgado Abad dijo...

Asi es, la esperanza siempre es una ilision dormida que tiende a despertar en momentos inesperados

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