miércoles, 22 de agosto de 2012

CUENTO DE LA MUJER DE CRISTAL


Dentro de una sociedad que amaba la tecnología y las innovaciones era realmente complicado encontrar un artista que levantase tanta admiración como Gabriel, era principalmente un escultor aunque lo que le hacía realmente especial era el tipo de estatuas que era capaz de crear, las dotaba de alma y era absolutamente increíble como lo hacía.



En los últimos años su arte había evolucionado, dejando de esculpir el mármol para hacerlo con el cuarzo creando así unas bellas estatuas de cristal.  Pero la característica principal  de sus estatuas era  que dejando los orificios adecuados en ellas, cuando el aire pasaba por ellos emitía algún tipo de sonido, y este podía incluso ser caracterizado hasta cierto punto.

Su fama se fue extendiendo por doquier, hasta el punto que recibía encargos de personas que pagaban una fortuna por un elefante de cristal que barritase, o por un violín que tocase unas notas sueltas. Hasta que un día recibió un encargo casi imposible de hacer, un hombre de inmensa fortuna y atormentado por el dolor de la pérdida de su amada quería una escultura de cristal de ella, que además cuando el aire circulara le dijera que lo amaba y que nunca lo olvidaría. El proyecto era realmente difícil y dudaba que lo pudiera llevar a cabo, pero el insistente y apenado comprador logró que Gabriel aceptase.

La belleza de aquella mujer al esculpirla era grandiosa, equilibraba un corte helénico en su rostro junto con una dulzura en su mirada que parecía estar enajenada de este mundo e imbuida en miles de pensamientos. Pasaron meses hasta que la estatua pudiera estar finalizada, cada día el escultor se sentía mejor trabajando en esta obra y fue entendiendo porque el hombre que se la encargó podía estar tan enamorado de ella.

Cuando la obra fue finalizada esta se ubico en un pedestal en el centro  de  un gran salón que aquel hombre tenía en su mansión, los laterales de la gran sala se abrían automáticamente y dejaban que corriese el aire de modo que esto hacía que fuera el lugar ideal para la estatua. Así fue como se la mostro Gabriel el primer día, una vez ubicada, la estatua era divina, la terminación de cada detalle denotaba un trabajo esmerado y delicado, y por fin, con las brisas primaverales que jugueteaban por la sala se escuchó decir:” te amo y nunca te olvidaré” y lo decía con una voz suave y firme, era la voz de ella.

El hombre melancólico era feliz al tenerla de nuevo, le pagó a Gabriel diez veces más de lo  acordado y anunció una gran fiesta que se celebraría con cientos de invitados en honor a su amor y a su amada.

El día de la fiesta todos los invitados admiraban la estatua y esperaban expectantes la apertura de los ventanales para oírla hablar, y así ocurrió, quedando absortos de escucharla decir que amaba al anfitrión, cada rato lo volvía a decir de nuevo hasta que un invitado ebrio se acercó a ella y expresando primero el agradecimiento a su belleza, después de escucharla de nuevo hablar del amor, este borracho le preguntó: “ te he oído decir más de veinte veces hoy que amas y que nunca lo olvidaras…pero, dime estatua de cristal, dime, ¿a quién amas?, y fue entonces cuando la sala enmudeció mientras el anfitrión fruncía el ceño, pero todo cambió cuando la estatua respondió: “Gabriel”. El hombre enamorado arrojó su copa al suelo y se acercó a la estatua interrogándola de nuevo, una y otra vez le preguntó a quien amaba, y una y otra vez la estatua respondió que a Gabriel, de algún modo el escultor había logrado que la estatua respodiera como si fuera un eco una respuesta prácticamente esculpida. Dicen que aquella noche la pasó entera allí junto a la estatua preguntándole por su amor mientras con cada respuesta gritaba de dolor.

Pasaron los meses envueltos en estaciones frías, y el hombre hizo llamar a otro escultor para que destruyera la estatua e hiciese algo diferente, dicen que su semblante era el de alguien atormentado y que clamaba venganza, más que seguir al lado de su amor, quería vengar el engaño, la infidelidad que lo había hecho de nuevo casi morir.

Un día estando en su estudio Gabriel, creando uno de sus nuevos y enriquecedores encargos, escuchó como desde fuera   alguien le llamaba por su nombre, lo cierto es que  la primera vez no prestó atención, pero esa voz le evocaba recuerdos, nuevamente en la noche se escuchaba su nombre pronunciado por una voz de mujer, y entonces cayó en la cuenta que era la voz de la estatua que él había creado, de la estatua en la que trabajó más tiempo que con otra, de la que se había enamorado. Salió a la calle corriendo y apenas podía ver nada, una silueta a veinte metros decía una y otra vez su nombre, cuando ya estuvo cerca pudo ver el rostro de quien estaba ahí, era el hombre atormentado que le había encargado la estatua y blandía en su mano derecha una espada de cristal, cada vez que la movía y el aire pasaba por ella decía su nombre. Entonces Gabriel huyó, corrió como nunca y escapó de aquel hombre deseoso de cumplir su venganza, deseoso de matarlo.

Cuenta la historia, que Gabriel no volvió a esculpir, que anda errático de un lado para otro escondiéndose por los rincones, que no dice su nombre a nadie pues cuando lo llaman se estremece, que pasa las noches escuchando voces, y que un día cualquiera el aire lo atravesará igual que a sus estatuas y dejará este mundo mientras que por última vez escucha su nombre.

4 comentarios:

Jess dijo...

Hola, Jose.
Estuvimos viendo tu blog y por eso te venimos a hacer una propuesta: hace poco comenzamos un grupo literario llamado "El tintero" y quisieramos tenerte por allí.
La idea es que todos podamos compartir nuestros escritos pero también comentar y ayudar a los demás a mejorar. También se realizan actividades y talleres.
Esperamos que te interese nuestra invitación.

Atte. la administración de El tintero
http://eltintero.forosweb.net/

Oriana Lady Strange dijo...

Es una hermosa historia, a pesar de ser triste.
El amor aparece en cualquier lado y a veces nos cuesta la vida, no física sino del alma.
Un gusto leerte.
Cariños....

Jose Francisco Delgado Abad dijo...

Muchas gracias por los comentarios y las propuestas, estare pendiente

Anónimo dijo...

No es comun encontrar UNA MUJER DE CRISTAL...y cuando la ENCUENTRAS...SE ROMPE...!

Publicar un comentario

Related Posts with Thumbnails