lunes, 12 de diciembre de 2011

LOS CAMINOS DEL CIELO

Donde llegan los días después de ser vividos es donde terminan mis andares.

En la distancia que cubre un paso mientras camino  se amontonan pensamientos sobre el paisaje que me rodea mientras no llego a ningún lado. Y se me hace que voy girando como una veleta al principio de una tormenta para terminar apuntando a cualquier norte

imaginario.

Los senderos que me llevan están llenos de costumbres, de modales y riquezas que dejan que cada noche respire en mis sueños algo de felicidad, me llevan a lugares donde ayer quise ir y son tantos que a veces pienso que no llegaré a todos.

Con cada huella en la arena aprendo más y el recorrido me lleva ver nuevos horizontes, nuevas formas de ser yo, nuevos mañanas inmersos en cada continuación de mi existencia para seguir avanzando y renombrando el cansancio por la esperanza.

Imagina de nuevo ese momento antes de un gran viaje, lo que se siente, lo que se espera, la emoción de lo que uno encontrará y el desarraigo de lo que deja, ese es mi momento siempre al despertar, cuando termino de enlazar los cordones de mis botas y recreo mi pensar mirando al cielo cosido por caminos que te llevan lejos, hay tantos y tan diferentes que es maravilloso vivir, descubrirlos.

Me gusta sentir mi propio pulso, el latir con el torrente de ilusiones, y a pesar de no ir a ningún lado cada día descubro momentos que necesitaban ser vividos.

1 comentarios:

Juan Risueño dijo...

Nuestra vida camina a nuestro paso.
La ilusión, la esperanza, aparentan ser vida pero no descubren sus cartas, y además juegan a ser nosotros.
Está claro que nuestro ser solo sabe de ser.

Saludos Jose Fco., Feliz Navidad

Publicar un comentario

Related Posts with Thumbnails