sábado, 12 de marzo de 2011

En los brazos Invisibles

Hoy el día ha jugado a pintar mi pecho de colores como si fuera un lienzo que lo esperó durante años. Mi sonrisa se refleja en los espejos que van cayendo al vacío desde las torres de los vanidosos y desde la punta de mis dedos tintinean las llaves de un futuro que se esculpe en las lápidas de los inmortales.

Hoy he dormido en los brazos invisibles de todo lo vivido, sin sueños ni recuerdos, y no paro de hacerme preguntas sobre repuestas que ya conozco, no necesito más.

Hoy soy quien sujeta la balanza y no se inclina hacia ningún lado. Soy el agua cristalina que cae sobre la negra tinta y emborrona las palabras.

Tenía agarrotado el brazo que sujetaba mi alma y hoy mis brazos son como piernas que corren y me llevan más allá de lo vivido y de lo amado.

Hoy simplemente empiezo a ser feliz y lo seré de la manera discontinua necesaria para siempre ver esa felicidad llegar. Para ser siempre la llegada y no la meta de todas las formas en las que se me ocurra vivir.

7 comentarios:

madison dijo...

Es el momento de empezar de nuevo...

Pat.mm dijo...

Qué bien! Sentirse libre para ser de nuevo, feliz!
Un beso,

MARIAN dijo...

Darle alas a la felicidad, no como una meta, sino como algo conseguido hoy, un saludo

Mandarina Fruitti dijo...

Es verdad!si fueramos felices todo el tiempo no disfrutaríamos como si no :)
Gracias por pasarte, me alegro de que mi blog te gustara; espero pasarme por aquí y verte por allí. Un beso!

Victoriana Díaz dijo...

Hay que buscar la felicidad y además alimentarla para que se quede en nuestras vidas
UN ABRAZO AMIGO

Jose Fco. Delgado Abad dijo...

Gracias por vuestros comentarios, la felicidad siempre se ve de tantas formas que es difícil coincidir

ana dijo...

Me alegro de esa felicidad, y es cierto, cada cual ve la felicidad de forma distinta y disfruta a su manera.Disfruta lo que puedas y apura la copa.

besitos

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