sábado, 8 de enero de 2011

La Ira


Miraba fijo sin ver nada y sus pensamientos se colapsaban en solo uno que le hacía rebosar de adrenalina, es un climax donde uno se obsesiona brevemente en una sola cosa y toda su energía se dirige hacia lo que destroza los pilares de su razonamiento, era la ira.

En el quinto nivel de Dante en la ¨Divina Comedia ¨era donde descendían los iracundos al infierno, y en esta vida la propia ira es el infierno de muchos, el detonante de algún error vital que uno no termina de pagar.

Pero en cualquier caso la ira es una emoción humana como lo es la compasión, es un atenuante psicológico en los delitos pasionales por mucho que tantas religiones lo cataloguen como pecado. Proviene supuestamente de la zona del cerebro llamada amígdala, de un lugar donde se originan las órdenes necesarias para defendernos y donde se detecta el peligro. Pero todo esto nos aporta grandes riesgos para nosotros mismos por ello hay otra parte del cerebro que se encarga de inhibir este comportamiento de una manera mas o menos efectiva.

Esta euforia desatada se convierte en violencia incontrolable en ocasiones, la ira es juicio y condena.

Soy un hombre tranquilo y en muy pocas ocasiones en mi vida he visto las fauces de la rabia incontrolada, hoy en día no la considero útil para casi nadie. No creo en la ira de los dioses porque no creo en ellos, y la ira en los cuentos no es ira.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts with Thumbnails