martes, 9 de noviembre de 2010

La noche llegó

La noche llegó y aun así tus mejillas blancas seguían en la luz reflejando mis susurros valientes que trataban de llegar mas a ti.


La noche llegó como una cueva en el camino en cuyo interior crece un mundo de tesoros, con el azul oscuro en tu cabello y la luna menguada en el centro de tus ojos, imnensa y profunda como la mirada del angel que llevas dentro, quieta y fugaz como los primeros besos.

La noche llegó y me dejo ciego, con mis manos dibujando estrellas en tu piel, rodeándote como un viento aplacado que se vuelve brisa en el precipicio de tus labios.

Soy la sombra de tus gestos sutiles, en tu mano esta la mía aferrada para tenerte y no dejarte marchar hacia mañanas que revelen olvidos de la nocturna pasión, hacia la luz del sol que ponga fin a las sempiternas caricias que se pierden certeras entre tu piel y la mía.

La noche llegó y me despertó a la vida por tus aromas de fruta fresca, la noche llegó y lo incendió todo para que con el frenesí de las llamas pudiera encontrarte por instantes, para despues tenerte siempre.

3 comentarios:

madison dijo...

Vaya, qué bonito sentimiento.
Me has dejado sin palabras
Genial

Anónimo dijo...

Muy delicado con los sentimientos, me gusto

Liliana G. dijo...

Bellísima prosa poética, José, una caricia para los sentidos y un maravilloso toque para los sentimientos.

Un beso.

Publicar un comentario

Related Posts with Thumbnails